Ludisia discolor 'Alba'
Ludisia discolor 'Alba' es una selección de la orquídea joya Ludisia discolor, especie terrestre (a veces litófita) originaria del norte de la India hasta el sudeste asiático, incluida China y Vietnam, donde crece en bosques húmedos. Se cultiva sobre todo por sus hojas aterciopeladas, no solo por sus flores. Los tallos son carnosos, a menudo rojizos, de 20-25 cm; las hojas elíptico-lanceoladas presentan nervaduras contrastantes sobre un fondo oscuro. Las flores blancas, de aproximadamente 2 cm, aparecen en varas de 10-40 cm y suelen durar entre 2 y 3 semanas.
La selección Alba tiene un follaje más claro, de aspecto albinoide, con el mismo tipo de crecimiento y cultivo que la forma típica.
Necesita sombra o luz filtrada, orientativamente 8.000-10.000 lux, sin sol directo sobre las hojas. Las temperaturas habituales de interior son adecuadas; evita colocarla cerca de radiadores o expuesta a corrientes de aire frío. Necesita circulación de aire: el aire estancado, junto con las hojas mojadas, aumenta el riesgo de manchas. Una humedad elevada es beneficiosa, pero muchos ejemplares se adaptan a una humedad moderada si el sustrato y la ventilación son adecuados.
Riega con frecuencia, pero deja que la capa superior del sustrato se seque entre riegos. No dejes agua en el plato ni en el cubremaceta decorativo. A partir del otoño, reduce gradualmente la frecuencia. Durante el crecimiento activo, abona de forma diluida después del riego, con fertilizante para orquídeas. En invierno, si el ritmo de crecimiento disminuye, reduce el riego y el abonado, sin dejar que la planta permanezca completamente seca durante semanas.
Elige una maceta poco profunda y ancha, con buen drenaje. El sustrato debe ser aireado y tener una retención moderada de humedad. Es adecuado el sustrato para Ludisia, Vanilla y Paphiopedilum. Trasplanta cuando aparezcan raíces nuevas o cuando la mezcla se degrade. Se multiplica fácilmente mediante fragmentos de tallo, con calor moderado y humedad estable.
Las hojas suelen deteriorarse por la exposición directa al sol, el agua sobre las hojas por la noche, el aire estancado, el exceso de riego o una sequedad extrema. No necesita florecer para ser una buena planta: muchas personas la cultivan por su follaje; las flores son un complemento.