Chiloschista pusilla var. naranja
Chiloschista pusilla var. orange es una forma de la especie Chiloschista pusilla, una orquídea epífita miniatura descrita por Schlechter en 1919. La especie se encuentra en China, Sri Lanka, Malasia y Vietnam, sobre ramas de árboles en zonas húmedas, a una altitud de 300-1500 m. La planta se presenta principalmente como un conjunto de raíces planas, sobre un tallo central muy corto. Las hojas aparecen de forma estacional, son pequeñas y poco relevantes, y suelen caer antes de la floración. La fotosíntesis se realiza a través de las raíces, no mediante un follaje permanente.
Las flores son pequeñas, perfumadas y acampanadas, de aproximadamente 0,75 cm. En un tallo colgante de hasta 15 cm aparecen varias flores, normalmente entre marzo y junio. Esta variedad destaca por su coloración naranja. La base de los pétalos y sépalos tiene un aspecto lanoso; la columna es corta y el labelo presenta detalles delicados, visibles sobre todo de cerca. No es una planta ornamental por sus hojas, sino por sus raíces y sus pequeñas flores perfumadas.
La luz filtrada o difusa es adecuada; debe evitarse el sol directo intenso. Un lugar luminoso, con circulación de aire, ayuda a que las raíces se sequen después del riego. Las temperaturas medias a cálidas son adecuadas para el cultivo en interior; una ligera diferencia entre el día y la noche resulta beneficiosa. La humedad elevada ayuda, pero debe combinarse con ventilación. El aire estancado y el agua que no se seca sobre las raíces pueden causar problemas.
No se cultiva en una maceta clásica. La forma correcta de crecimiento es montarla sobre una placa de corteza o sobre un trozo de madera de textura relativamente lisa. La especie tolera mal los cambios y el desprendimiento del soporte; una vez fijada correctamente, debe dejarse en su lugar. El trasplante o cambio de ubicación solo debe realizarse si es absolutamente necesario, preferiblemente cuando aparezcan raíces nuevas capaces de volver a sujetarse al soporte.
Riega con frecuencia durante el periodo de crecimiento, de modo que las raíces se humedezcan bien y después se sequen superficialmente entre riegos. No dejes que las raíces permanezcan completamente secas durante días, pero tampoco las mantengas constantemente mojadas y sin aire. En invierno, si disminuye la luz, puedes ampliar ligeramente el intervalo entre riegos, sin establecer un reposo estricto. Durante el crecimiento activo, fertiliza con una solución muy diluida después del riego, utilizando fertilizante para orquídeas.
Si la planta deja de crecer, comprueba la luz, la ventilación y si las raíces se secan correctamente después del riego. Las raíces blandas, oscuras o con olor agrio indican un exceso de humedad sin suficiente aire. En esta especie, que las hojas estacionales caigan antes de la floración no es, por sí solo, un signo de enfermedad.