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Rosmarinus officinalis, conocido comúnmente como romero, es una planta perenne aromática y medicinal originaria de la región mediterránea. Es valorada tanto por sus usos culinarios y medicinales como por su valor ornamental en jardines y paisajes.
Las hojas de romero son pequeñas, lineales, de aproximadamente 2-4 cm de largo, y tienen un color verde oscuro en la parte superior y blanquecino en la inferior debido a una fina capa de pelos. Las hojas son gruesas, rígidas y tienen una textura de aguja.
Las flores son pequeñas, de color azul, violeta, rosa o blanca, y aparecen en racimos en los extremos de las ramas. El romero suele florecer en primavera y a veces en otoño, según las condiciones climáticas.
El romero es conocido por su aroma intenso, resinoso y ligeramente picante, que se conserva bien incluso después del secado.
Luz: El romero prefiere lugares soleados, con al menos 6-8 horas de luz solar directa al día. En zonas más frías, es conveniente plantarlo en un lugar resguardado y soleado.
Suelo: Prefiere un suelo bien drenado, arenoso o arcilloso, con un pH ligeramente alcalino (6.0-7.5). El romero no tolera suelos pesados y húmedos, que pueden provocar la pudrición de las raíces. Añada arena o perlita para mejorar el drenaje del suelo, si es necesario.
Riego: El riego debe ser moderado. El romero es resistente a la sequía, pero debe regarse regularmente durante los periodos de crecimiento activo. Deje que el suelo se seque ligeramente entre riegos.
Temperatura: El romero prefiere temperaturas entre 15-25°C. Es resistente a temperaturas bajas hasta -10°C, pero en regiones con inviernos severos debe protegerse o trasladarse al interior.
Protección: En regiones con heladas severas, cubrir la base de la planta con mantillo y protegerla con un material adecuado puede ayudar a su supervivencia durante el invierno.
Fertilización: Fertilice el romero en primavera y verano con un abono equilibrado de liberación lenta. No es necesario fertilizar en exceso.
Frecuencia: Una vez cada 6-8 semanas durante el periodo de crecimiento activo es suficiente.
Poda: La poda regular mantiene la planta compacta y estimula el crecimiento nuevo. Retire las ramas muertas o dañadas y pode para dar forma a la planta. Pode a principios de primavera o después de la floración.
Propagación: El romero se puede propagar por esquejes de tallo, semillas o división de mata. Los esquejes de tallo son el método más rápido y eficaz.
Procedimiento: Corte esquejes de aproximadamente 10 cm de largo, retire las hojas inferiores y plante en suelo bien drenado.
Altura de la planta: aprox. 40 cm
Diámetro de la maceta: 14 cm