El ficus es una de las plantas de interior más comunes. Sus hojas son muy valoradas por su forma, tamaño y color.
Un dato importante es que, según investigaciones realizadas por la NASA, el ficus sigue siendo una de las plantas más eficaces para purificar el aire, siendo capaz de procesar y neutralizar la mayoría de las sustancias contaminantes como: formaldehído, benceno, tricloroetileno y amoníaco.
Ubicación: lugar luminoso pero sombreado, protegido de corrientes de aire
Humedad: riego moderado
Sustrato: turba holandesa neutra o una mezcla muy suelta
Multiplicación: en primavera mediante esquejes semileñosos
Altura con maceta incluida aprox. 60 cm